La vajilla cerámica hecha de arcilla cocida se clasifica comúnmente en porcelana, gres o loza, según la composición de la arcilla y la temperatura de cocción.
Con la excepción de la porcelana, la mayoría de las cerámicas presentan poros microscópicos en la superficie y son naturalmente absorbentes. Por ello, un cuidado adecuado es esencial para conservar su belleza, evitar manchas u olores y permitir que envejezcan de forma armoniosa.
Antes del primer uso
El gres y la loza pueden beneficiarse de un proceso tradicional llamado medome (curado o sellado). Aunque no es estrictamente necesario, el medome ayuda a:
- Reducir la absorción de manchas y olores
- Proteger la superficie durante el uso inicial
- Favorecer un envejecimiento bello y natural con el tiempo
Muchas piezas muy apreciadas en restaurantes desarrollan una pátina rica y con carácter tras años de uso cuidadoso. El medome ayuda a guiar este proceso de forma natural.
¿Qué es el “Medome” (curado)?
El medome es un método tradicional japonés que utiliza almidón para sellar ligeramente los poros de la vajilla de arcilla. Esto reduce la absorción repentina de líquidos, haciendo la superficie más resistente a las manchas sin perder su textura natural.
El medome se realiza una sola vez y no necesita repetirse.
Cómo realizar el medome
Paso 1: Calentar con almidón
- Coloque la vajilla en una olla lo suficientemente grande
- Añada agua hasta cubrir completamente las piezas
- Agregue 1 cucharada de harina o fécula de patata
- Caliente suavemente a fuego bajo durante 15–20 minutos
Paso 2: Dejar enfriar de forma natural
- Apague el fuego
- Deje la vajilla en el agua hasta que se enfríe por completo
- Se recomienda dejarla reposar durante la noche
Paso 3: Lavar y secar
- Retire la vajilla y enjuague cualquier residuo
- Séquela con un paño y deje que se seque completamente
Su vajilla ya está lista para usarse.
Notas importantes durante el curado
- Utilice siempre fuego bajo o medio para evitar grietas
- Si el agua hierve con fuerza, reduzca el fuego
- Al curar varias piezas a la vez, coloque papel de cocina entre ellas para evitar golpes
El gres y la loza requieren un poco más de cuidado, pero a cambio ofrecen algo especial: una relación que se profundiza con el tiempo. Con un trato delicado y una atención sencilla, su vajilla envejecerá con belleza, realzará las comidas cotidianas y se convertirá en una parte querida de su vida diaria.
Disfrute de sus piezas favoritas durante muchos años.
Para más información, consulte el blog MUSUBI Journal: How To Care for Stoneware and Earthenware.