Estas variaciones en el color y el tono del esmalte son una característica natural de la auténtica cerámica hecha a mano, no defectos. Cada pieza adquiere su propio carácter gracias a la interacción única entre el esmalte, el fuego y la arcilla.
Esperamos que pueda apreciar estas diferencias como parte de la belleza e individualidad de su pieza única.